viernes, 17 de junio de 2016

Clarín, La Nación e Infobae dando una manito

Me tomé un lindo laburito recopilando lo mejor de Clarín, La Nación e Infobae en estos meses.
Nos quieren convencer con supuestas "notas de color", o con supuestos analísis objetivos y desinteresados, de que tener menos es mejor.
De que las vacaciones son malas, el aire acondicionado no vale la pena, tener trabajo no hace tanta falta, la recesión es una buena noticia y el fracaso tiene su onda.
(también puse unos bonus track que muestran la tilinguería y superficialidad con la que hablan de los nuevos funcionarios).
Mientras nos decían que no nos iban a quitar nada de lo que teníamos, los medios nos iban preparando para empezar a perder.
Cuando leemos un diario, no estamos leyendo las noticias, estamos leyendo una empresa con intereses económicos.











































jueves, 26 de noviembre de 2015

FALACIAS

FALACIAS
por Manuel VIlariño.


Desde el mismo domingo supongo que a todos nos está pasando que tenemos charlas y discusiones con amigos, conocidos y parientes.
Nos invitan a “tirar para el mismo lado”, nos convocan a ayudar para que a Macri “le salgan las cosas bien”, nos afirman que todavía no se sabe si el próximo presidente va a gobernar bien o se va a “mandar cagadas”. Y nos prometen que si pasa esto último, ellos, sus votantes, no se lo van a dejar pasar.
Este razonamiento, esta repetición de lugares comunes sistemáticamente propuesta por las derechas desde siempre, esconde varias falacias.
La primer falsedad es aquella que concibe a la política como “gestión en paz”, para la cual la confrontación o el conflicto serían valores negativos. Nos hablan de diálogo, de consenso, de respeto. Lo hacen de manera de no aclarar bien quiénes son los que deberían dialogar y consensuar en paz.
Lo cierto es que cuando no hay “conflicto” arriba es porque están cagando a los de abajo. El próximo gobierno va a gobernar con y para los fondos buitres, el grupo clarín, la sociedad rural argentina, las petroleras multinacionales y las grandes empresas de telecomunicaciones. Esto no lo digo yo, sino que ya anunciaron a cuadros importantes de todos (TODOS) esos ámbitos como miembros del gobierno. Es decir, estos sectores van a gobernar directamente, sin intermediarios. Seguramente con todo su dinero y poder nos digan por todos los medios que ahora en la sociedad no hay conflicto, no hay crispación, no hay grieta. Que ahora tiramos todos para el mismo lado.
Pero… ¿qué significa tirar todos para el mismo lado? Si vos tenés una empresa, tu objetivo razonable y (al menos en el sistema económico en el que vivimos hace 200 años, ético y legal) es ganar plata, toda la que puedas ganar. Si tu objetivo es ese, tus acciones van a estar orientadas a eso. Si todos los sectores que enumeré antes van a gobernar a partir del 10 de diciembre, su objetivo va a ser generar las condiciones desde el Estado para que sus empresas ganen la mayor cantidad de dinero posible. Esto, de nuevo, no lo digo yo. ¡¡¡Lo dijeron ellos, lo dijo Melconian, Espert, Aranguren, Sturzenegger, etc.!!!
¿Van a gobernar “bien”? Posiblemente si, van a cumplir sus objetivos. Van a tomar deuda en la banca internacional, van a provocar una devaluación, van a bajar las retenciones a la exportación de granos, y en general van a crear las condiciones de las que hablé en el párrafo anterior. No se trata de gobernar “bien” o “mal”, se trata de para quién se gobierna.
Van dos ejemplos, mínimos, de lo que digo. Si mañana bajaran las retenciones al trigo, entonces para los “productores” de trigo sería más rentable vender toda su producción en el exterior. Como son empresarios, seguramente y lógicamente harían eso. Automáticamente, se generaría un aumento importante del trigo en el mercado interno, lo cual significa, claro, que suba el pan. ¿Para qué lado me están invitando a tirar? Acá ya me perdí con eso del mismo lado, porque claramente hay dos lados.
Otro. Si se hace una devaluación importante del peso, eso significa que los exportadores van a recibir más pesos por sus ventas, es decir que sus “costos” reales van a bajar. Cuando ellos dicen costos, nosotros tenemos que hablar de salarios, aportes patronales, obras sociales, etc. Si eso baja, significa que todos los trabajadores vamos a tener menos plata real. Y si querías comprar dólares, te digo que posiblemente tengas la “libertad” para hacerlo, pero no creo que te sobre la plata. ¿Para qué lado tiramos?
En todas estas frases que nos repiten viene, incorporada, hecha carne y naturalizada, la teoría del derrame. Esa que impulsaron los militantes del capitalismo, que decía básicamente que si los ricos ganan mucha plata, la economía funciona y las riquezas “derraman” para los sectores de abajo. Eso podría ser parcialmente verdad en una economía productiva, que protege las industrias nacionales y que entonces genera trabajo genuino. En una economía agroexportadora y especulativa, les aseguro que el derrame no existe, porque es necesario un ajuste que genere las condiciones del “crecimiento” de ellos.
La próxima vez, cuando me digan que tiremos todos para el mismo lado, explíquenme para el lado de quién, y como dice Serrat, vean a la gente que nos va a gobernar y pregúntense, ustedes, “a quién sirven cuando alzan las banderas”.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Hacerse cargo (análisis de los resultados de ayer).

Hacerse cargo (análisis de los resultados de ayer).
por Manuel Vilariño.


Analizando distrito por distrito los resultados de ayer, las primeras conclusiones salen más o menos rápido.
Los pobres y los ricos votaron, como casi siempre, defendiendo sus intereses. Macri se impuso de manera contundente en los barrios ricos de la Ciudad de Buenos Aires, obteniendo alrededor del 70% en Recoleta, Puerto Madero, Nuñez, Barrio Norte, Palermo y Belgrano. También ganó con claridad en los partidos paquetes del conurbano, fundamentalmente en Vicente López y San Isidro.
El empresario obtuvo amplias victorias también en todos los barrios ricos de los grandes centros urbanos, y en las ciudades del interior de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe, y Córdoba, norte de La Pampa, en las que la principal actividad económica es la agropecuaria.
Ese voto es razonable, consciente y fundamentalmente en defensa de sus intereses. Todos estos votantes pueden estar seguros de que el nuevo presidente no va a defraudar sus expectativas.
El candidato peronista se impuso, por su parte, en 16 de los 24 distritos del país. En las provincias de Santiago del Estero, Formosa, y Rio Negro superó el 60%. En Tierra del Fuego, Santa Cruz, San Juan, Misiones, Chubut, Corrientes y Tucumán, estuvo arriba del 55%. Es decir que las provincias más alejadas de la capital (salvo la excepción de Jujuy, en donde la compleja situación política y social interna da para un libro), votaron también en defensa de sus intereses. Nunca se va a saber en cuánto incide en el histórico acompañamiento de estas provincias al peronismo el también histórico desprecio que muestran las clases altas porteñas y bonaerenses (de las que se nutre al menos el 70% de los personajes visibles del PRO), y que volvió a tener una muestra en las recientes expresiones del ex empleado de la financiera norteamericana JP Morgán, Alfonso Prat Gay.
El peronismo también se hizo fuerte, como es habitual, en los distritos obreros del Gran Buenos Aires. Tomando un conurbano “ampliado”, con los 27 partidos más cercanos a la Capital Federal, observamos que Daniel Scioli se impuso en 20 de ellos. Los partidos de Florencio Varela (69%), José C. Paz (66%), Presidente Perón (66%), Merlo (65%), Matanza (64%), Moreno (64%), Malvinas Argentinas (61%) y Almirante Brown (60%), son desde el punto de vista numérico la base del triunfo peronista en la provincia más grande el país. Una particularidad es que salvo Matanza, ninguno de los otros partidos mencionados limitan con la ciudad de Buenos Aires, y ya volveremos sobre estos distritos para analizarlos. Es decir, entonces, que también los trabajadores del Gran Buenos Aires votaron mayoritariamente en defensa de sus intereses.
Ahora bien, llegados a este punto todavía no explicamos adonde estuvo el factor que movió la aguja para que el empresario Macri se alce con la ajustadísima victoria que consiguió. Se trata, claro, de la clase media urbana. Esa volátil construcción social a la que Jauretche llamó “el medio pelo”, es la que en general define las elecciones, porque suele poner en la balanza, más que sus intereses económicos, sus emociones, sus miedos, sus odios, sus desprecios y sus envidias.
El candidato Macrista se impuso en la mayoría de los partidos que limitan con CABA, en los que durante estos 12 años la clase media ha tenido un desarrollo extraordinario. Cuando en los 90 hablábamos de “clase media empobrecida”, hoy podemos hablar sin dudas de “clase media enriquecida” en las grandes ciudades, y de “nueva clase media” en los distritos periféricos. Los avances materiales objetivos que obtuvieron estos sectores, generan que sus demandas sean otras. Si antes la necesidad era trabajo, techo y comida, hoy se pide seguridad, ausencia de cadenas nacionales (?). Pero lo que fundamentalmente rechazó la clase media urbana es el ascenso social de quienes vienen más relegados. Escuchamos todos los días a estas personas quejándose de “los planes sociales” (quizás sin saber ni querer saber que en la Argentina no existen “planes sociales”), los vagos, los negros, y en general todos otros eufemismos que lo que parecen significar es un temor a la movilidad social ascendente de personas que según este criterio no lo merecerían. Celebramos el ascenso social cuando nos toca, pero lo que preferimos es que la puerta se cierre justo atrás nuestro y que los que venían en la fila se queden afuera. Esto es más simbólico que económico, es más visceral que racional, es más miedo que conciencia.
Obviamente, de más está agregar, como también lo dijo Jauretche, que la clase media considera sus progresos como fruto único exclusivo de su esfuerzo, y sus fracasos como consecuencia única y exclusiva de los malos manejos de la macroeconomía política. Según ellos, en los 90 le fue mal por culpa de los políticos, en los 2000 les fue bien porque laburaron.
Entonces, vemos que Macri se impone (lo dicho), en los distritos históricamente ricos de Vicente López (70%) y San Isidro (69%), pero también lo hace ajustadamente en Tres de Febrero y San Martín, y alcanza virtuales empates en Lanús y Avellaneda. El PRO logra ganar también en partidos del segundo cordón que hoy podríamos definir como de mayoría de "nueva clase media", como lo son San Fernando y Morón.
Sin embargo, y acá viene el número que define inequívocamente las elecciones, el caudal electoral del PRO son los siguientes lugares, los centros urbanos grandes y medianos: Córdoba Capital (75%), Ciudad de Mendoza (70%), Río Cuarto (70%), Rafaela, (67%), Ciudad de Buenos Aires (65%), Bahia Blanca (65%), La Rioja Capital (62%), San Salvador de Jujuy (59%), Mar del Plata (57%), Salta Capital (55%).
Es decir, ciudades que vemos claramente que hoy están “bien” o al menos mucho mejor que antes, se expresaron de manera rotunda en contra del gobierno nacional, pidiendo a gritos “un cambio” que tuvo la ventaja de no mostrarse, de no dar detalles, pero que si la historia algo nos enseña, no será beneficioso para estos centros urbanos de clase media. Estas personas en su mayoría hoy te dicen (repiten) que esperan que "el cambio" sea "lo mejor para el país", "lo mejor para todos", haciendo una notable adaptación de la famosa teoría del derrame.
Yo soy de los creen que lo que es bueno para los ricos, es malo para los pobres. Por eso para mi siempre fue un motivo de orgullo votar al candidato que pierde donde viven los ricos.
Obviamente, y como siempre, los más perjudicados serán los trabajadores, quienes pusieron su mayor esfuerzo para defender el modelo productivo, porque tienen memoria y saben la que se les viene. Por ellos, fundamentalmente por ellos, estoy triste.
En relación a los de clase media, los del temor, la envidia, y fundamentalmente el desprecio a todo lo que esté un escalón debajo de ellos en la escala socioeconómica, lo que me gustaría es que se hagan responsables de lo que votaron, y del camino que va a tomar el país. Lamentablemente, también la historia nos ha enseñado que estos sectores son los que rápidamente abandonan el barco, los que se arrepienten, los del “yo no lo voté”, y los que más tarde o más temprano cuando sienten que el presidente que votaron les toca el culo, salen a pegarle a las cacerolas.
Espero, con pocas expectativas, que esta vez se hagan cargo, que le pongan el pecho a lo que hicieron y al futuro. A los que no se quieran hacer cargo, habrá que recordarles amigable y fraternalmente lo que hicieron, para que no se olviden.
Nosotros, nos hacemos cargo de los 12 años que se terminan, y nos vamos a hacer cargo de la pelea que dimos hasta ayer, que no alcanzó por poco pero que nos deja con la sensación de haber hecho todo lo posible, y de haber tenido la responsabilidad que la hora demandaba.

martes, 10 de noviembre de 2015

Victorias y derrotas.


Asistimos a la recta final de una campaña electoral en la que se dan unas cuantas particularidades, que todas juntas configuran un escenario inédito en la Argentina.
Por un lado, es la primera vez que hay ballotage, desde que fuera incorporado a nuestra legislación en 1994. Por otro lado, y más importante, es la primera vez que lo que abusando de generalizaciones llamamos “el establishment” disputa directamente la presidencia con un espacio político encabezado por uno de ellos.
Macri no es un oligarca, un hijo de los dueños de la tierra que manejaron y fundieron al país varias veces. Podría decirse que la Sociedad Rural gobernó directa o indirectamente este país hasta 1930, así que eso no sería tan novedoso. Macri es producto del selecto grupo del empresariado industrial que se enriqueció en la dictadura cuando la mayoría de las industrias cerraban. Es, sobre todo, un tipo de clase alta, de colegio privado, un “empresario exitoso” que en realidad heredó una fortuna y nació en cuna de oro.
Macri no es un político que negociará con las grandes empresas y se bajará más o menos los pantalones, como lo hicieron casi todos hasta ahora. El está del otro lado del mostrador, desde el vamos.
Pero no quería hablarles de eso, sino de lo que creo fue una derrota que hemos sufrido todos, independientemente del resultado del 22. Los grupos mediáticos concentrados lograron instalar en muchísima gente la idea de que “la cosa está mal”, “hay que cambiar”. Esto se consiguió en base a una repetición enfermiza que atraviesa todos sus medios en forma horizontal, pero sobre todo a partir de la instalación de lugares comunes, frases hechas que de tanto escuchar mucha gente incorpora. “Este gobierno le da planes a los vagos”, “las chicas tienen hijos para cobrar la asignación”, “la cadena nacional me tiene harto”, “la presidenta es soberbia”, “no aguanto más a la cámpora”, etc.
Verán que se trata de cosas en general superficiales, salvo lo de los planes que es una burda e intencionada mentira. Cuando digo superficiales no quiero decir que no sea importante, sino que con esas cuestiones se oculta intencionadamente la discusión de fondo, que es obviamente la económica (porque, muchachos, eso es lo que define si vamos a vivir mejor o peor, y no los globos, ni la cámpora, ni las cadenas nacionales, ni el diálogo, ni el consenso).
Se sabe, no es ningún secreto, que un posible gobierno de Macri provocaría una devaluación inmediata, se endeudaría a cualquier tasa en el mercado internacional para sostener la liberación del dólar (la ciudad de Buenos Aires triplicó su deuda externa en dólares durante la gestión Macri), y otorgaría a sus colegas empresarios un aumento de tarifas grosero, alrededor del 450% como lo hizo en la ciudad de Buenos Aires con las únicas dos tarifas que tuvo a mano (subte y ABL).
Su triunfo, el triunfo de ellos, es que mucha gente esté tan convencida de su hartazgo con este gobierno que no le interese nada de eso. Hay personas laburantes, honestas, que desarrollaron tal odio alrededor de las consignas que puse hace un párrafo que no le importa más nada.
Macri sigue sin hablar de la economía, sigue sin decir lo que va a hacer. Habla de “cambio”, de “diálogo”, “escuchar”, “no dejar sólo”. Se trata de un candidato burdamente construido en las oficinas de asesores de imagen, especialistas en marketing político, consultores y coachs de oratoria. Globos, baile, una estética colorida, y hasta la vestimenta claramente definida y dictada de antemano. Nada de lo que dicen los candidatos del PRO surge de ellos, todas las semanas circulan memos y notas donde se les dice qué palabras usar, que eufemismos repetir y, fundamentalmente, qué cosas callar.
Cuando alguno se libera, pasan los exabruptos como el de Prat Gay, que como estaba en una universidad privada hablando con los chicos bien como él, se liberó, se dejó llevar, y dijo lo que pensaba.
Uno podría pensar que esta puesta en escena que a uno le parece tan trucha es una falta de respeto al votante, pero no. Esta estrategia va de la mano con la estrategia de los medios concentrados, y fundamentalmente es el reflejo de su triunfo.
Un diálogo imaginario (pero posible) con uno de estos ciudadanos podría ser así:
- Sabías que Macri va a abrir las importaciones, devaluar y subir las tarifas?
- Si, pero no me importa, lo que yo quiero es que se vaya la Cámpora.
- Sabías que con Macri vas a pagar el colectivo arriba de los 12 pesos?
- Si, pero no va a haber más cadena nacional de la yegua.
… y así infinitamente.
El hecho de que los spots de Scioli de cara al ballotage tengan que salir a aceptar ese escenario, a pararse sobre la base que instalaron de que “hace falta un cambio”, es un síntoma de esa derrota cultural.
No se pudo contrarrestar la maquinaria furiosa comandada por el principal grupo mediático del país. Ese que cuando yo iba a la facu nos enseñaban que con un par de tapas negativas volteaba cualquier gobierno y que con esa herramienta los tenía a todos los presidentes laburando para ellos.
Se logró avanzar contra ellos y que no te volteen como hicieron con todos desde el 83, se lograron 2 reelecciones, y que las más de 1500 tapas negativas que le dedicaron al gobierno no alteraran el camino de la democracia. No es poco.
Pero no se logró que al final del camino, al menos la mitad de la población crea que es más importante que deje de haber cadenas nacionales antes que perder el laburo…. No es poco.
Yo creo que a pesar de varias derrotas parciales, el 22 se da una batalla definitoria. Es la oportunidad de evitar que un empresario llegue al gobierno y haga lo que ya sabemos que va a hacer aunque él trate de ocultarlo. Porque ya lo dijo Menem “si hubiera dicho lo que iba a hacer no me votaba nadie”.
Por suerte veo todos los días personas que por diferentes motivos el 25 de octubre no votaron, o votaron a otro candidato, y que con mucha responsabilidad están no solamente convencidos de no dejar avanzar a Macri, sino poniendo su granito de arena para convencer a amigos, familiares, conocidos. Y todos nos lo vamos contando todos los días, y vamos armando una linda gesta, silenciosa, que capaz sale bien.
Yo creo que sí, creo que vamos a ser responsables, creo que no nos vamos a suicidar en el altar de la nada.

jueves, 16 de julio de 2015

ANÁLISIS DE CANDIDATURAS EN EL GRAN BUENOS AIRES

PRECANDIDATURAS EN EL CONURBANO, DONDE SE COCINAN LAS ELECCIONES
Decimos y escuchamos que el Gran Buenos Aires es donde se cocinan los resultados electorales. Para entender un poco lo que puede llegar a pasar hice un análisis de las precandidaturas en los 29 partidos que conforman: Conurbano (24 partidos), Gran La Plata (3 partidos), Escobar y Pilar.
Ese conglomerado representa algo más del 25% del padrón electoral nacional.

PREDOMINIO DEL FRENTE PARA LA VICTORIA
De los 29 partidos analizados, en 22 de ellos gobiernan actualmente intendentes identificados con el Frente Para la Victoria. Por su parte, el Frente Renovador se hace fuerte en la zona norte del GBA  (Tigre, San Fernando, Malvinas Argentinas, San Miguel) y pone un pie en el Oeste con Hurlingham. Sabemos ya que la intensidad de las lealtades que mantienen unido al FR se van haciendo más débiles a medida que nos alejamos de Tigre. Zamora y Andreotti serían los únicos massistas “puros”. De la Torre, Carigilino y Acuña, viejos barones que se ofrecen al mejor postor.

¿BARONES?
De los 29 actuales intendentes, 21 irán por la reelección. 15 de estos 21 deberán sortear internas en sus propios espacios. Son sólo 8 los municipios en donde el oficialismo local no tendrá PASO, lo cual habla a las claras de la pluralidad de espacios, y pone en duda algunos prejuicios clásicos sobre el poder monolítico de los tradicionales intendentes.

En el Frente para la Victoria sólo pudieron encabezar lista única los intendentes Ferraresi (Avellaneda), Mussi (Berazategui) y Curto (Tres de Febrero), a los que se suman Alejandro Granados (vuelve a su pago chico después de ser ministro provincial), y Julián Álvarez (consiguió desplazar al actual mandatario de Lanús, Darío Díaz Pérez, que se conformó con ser senador provincial).
Dispersión record la del massismo en los partidos de Tres de Febrero y La Plata, en donde tiene 5 precandidatos por distrito.
Eso si, los actuales  intendentes del Frente Renovador han sabido disciplinar a su tropa, y tanto Acuña como Cariglino y Andreotti lograron listas únicas en su frente.

DELFINES ABANDONADOS
Cuatro intendentes que habían llegado como delfines de sus padrinos políticos deberán volver al llano ante el regreso de sus mentores al pago chico. Son Oscar Cicco (Ezeiza), quien se corre ante el retorno de Granados; Carlos Urquiaga (José C Paz), deja su lugar al histórico Mario Ishii; Lucas Ghi (Morón), fue desplazado en las negociaciones por el hermano del propio Martín Sabbatella, y Daniel Bolettieri (Alte. Brown), que deberá correrse ante la voluntad del oscilante y mil veces traidor Darío Giustozzi.
El único intendente que en este turno electoral aspirará a un cargo “superior” es Fernando Espinoza, quien deja a su mano derecha Verónica Magario en el municipio (tendrá que jugar PASO que no serán tan sencillas), y aspira a la vicegobernación de la provincia.

SE FUERON POR LOS TIRANTES, AHORA DEBEN COMPETIR

Los intendentes que se fueron del FPV cuando las papas quemaban y ahora volvieron, oportunistas como Martín Palermo en el área, tendrán que jugar internas en el espacio enfrentando a los que se quedaron construyendo kirchnerismo en sus respectivos distritos (le deseamos la mejor de las suertes a estos compañeros).
Los casos son:
-          Darío Giustozzi, quien enfrentará a Mariano Cascallares en Almirante Brown.
-          Martín Insaurralde, que aunque no se fue del todo siempre coqueteó con todos, deberá medirse con Juan Viñales, un histórico del peronismo lómense.
-          Raúl Otacehe, histórico intendente de Merlo, traidor de poca monta y sin dudas lo peor que tenemos en el FPV, tiene su continuidad bastante allanada, puesto que el resto del FPV no pudo llegar a un acuerdo y presenta otras tres listas para disputarle el espacio de cara a las generales.
-          Humberto Zúccaro, el intendente de Pilar se medirá con José Molina para afianzarse como referente del espacio, cosa que parece bastante sencilla.
-          Gabriel Katopodis, de San Martín, también logró hábilmente que el kirchnerismo local no se ponga de acuerdo, e irá con todas las de ganar a unas PASO de 3 listas.

Párrafo aparte para el escobarense Sandro Guzmán que se fue, volvió, y finalmente acorralado por malos números y pésimos presagios se quedó sin candidatura en su ciudad. Continuará, al menos, como diputado…


Bueno amigos cualquier duda me consultan, hay más datos que estuve sacando pero no sé si le importarán a alguien.

lunes, 25 de mayo de 2015

Sin cumbia en la Plaza del pueblo

                Si quisieras musicalizar una fiesta popular, en una casa, un barrio, en cualquier lugar del país… ¿qué género músical no te podría faltar?
¿Cuál es el tipo de música más escuchado, bailado y disfrutado por los sectores populares en la Argentina?
                Hace un par de días me puse a revisar el cronograma de los festejos en Plaza de Mayo y volví a descubrir como todos los años que la cumbia, el cuarteto y los géneros tropicales volvieron a ser olímpicamente ignorados por los programadores del Ministerio de Cultura (escrito en singular y con mayúscula, lo que denota la concepción de hay una sola cultura realmente existente y deseable). Las excepciones fueron pocas y merecen destacarse. En 2010 en el más pequeño de los escenarios secundarios tocaron Los Palmeras y fue una fiesta. En 2013 en Plaza de Mayo, Gladys hizo dos canciones y fue una fiesta. Obvio.
                Creo que nadie puede discutir, ni los que están en contra ni los que estamos a favor, que este gobierno es y ha sido un gobierno popular, enfocado a satisfacer las necesidades y consolidar los derechos de los sectores populares. Por eso, entre otras cosas, lo bancamos, lo votamos, lo defendemos y lo seguiremos haciendo.
                Pero en materia cultural siento que los que digitan las políticas, (personas de clase media, “cultos”, bienpensantes), tienen una concepción paternalista, y cuando programan eventos lo hacen con un criterio prescriptivo. El mensaje que recibo cuando veo la programación es “vamos a satisfacer a la clase media urbana, esa que se copa con Spinetta, Coplanacu, Miss Bolivia, Illya Kuriaki, Bersuit, Calle 13 y Fena Della Maggiora (?)” (y no tengo nada en contra de todos esos artistas populares, a los que respeto mucho). Pero también uno puede leer otro mensaje, que podría decir “y a ver si los pobres aprenden que la música que les tiene que gustar es esta y no la que en verdad les gusta”.
                Esa concepción paternalista, donde una política cultural consiste en intentar que los pobres “aprendan”, “corrijan” sus gustos. En donde lo deseable sería que los pobres escuchen ópera. Esa concepción, en un gobierno popular, me hace mucho ruido.
                Los miles y miles de ciudadanos que se movilicen a Plaza de Mayo esta tarde y quieran escuchar y bailar cumbia, deberán escuchar a Ana Prada y (otra vez más) a Víctor Heredia, que seguramente le encantan al progresista que programa. El pretendido pluralismo al elegir los artistas tiene un límite autoimpuesto, el límite de lo deseable, de lo que queda feo.
                Un gobierno popular no tendría que tener miedo de ser acusado de ordinario, de “negro”, sobre todo cuando representa al partido de los cabecitas negras, al que copó Buenos Aires en 1945, al que siempre fue odiado por las clases medias y altas de la ciudad. Qué orgullo me daría a mi si sacáramos pecho, llenáramos la Plaza de música popular y dijéramos en actitud que incomode a muchos, casi desafiante: “esto es lo que somos”. (Después de todo, y si lo querés pensar en términos pragmáticos, che Teresa… ¿de dónde vienen nuestros votos?).
                Yo creo que una política sobre culturas populares debería en primer término respetar los gustos de todos, no jerarquizarlos. Debiera también entender que lo popular es el quehacer cultural de los sectores populares y sus consumos, respetar y fomentar esto. Una política popular en cultura tampoco debiera quedarse en reproducir lo que ya está, sino fomentar la creación de cosas nuevas, abrir el abanico de posibilidades para que todos los sectores tengan más y mejores herramientas y opciones para poder elegir y hacer.

                Ignorando a uno de los géneros de música popular más popular de todos, creo que no estamos siendo respetuosos.

jueves, 30 de abril de 2015

Sergio Massa, el derrumbe de la nada

Sergio Massa, la nada como bandera
Asistimos en las últimas semanas al derrumbe inexorable de las efímeras esperanzas que albergó Sergio Massa de llegar a ser presidente de la Nación.
Su campaña de giras mediáticas y bombardeo publicitario en donde hacía de la falta de contenido su bandera y su orgullo, llegaron a su límite y sus publicistas, amos y señores del diagrama de campaña, parecen no tener más tinta en el tintero.
Se vuelve a hacer patente aquella frase de Abraham Lincoln: “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.
Es decir, aunque a veces propios y extraños tengan una concepción en la cual el votante es una especie de genio cuando nos vota y un idiota útil cuando vota el enemigo, nuevamente queda demostrado que la gente no es idiota. Que cuando vota al PRO tiene sus motivos, pero que no va a votar masivamente a un tipo como Massa cuyo eje discursivo es “si te gusta que te traten de imbécil votame”. La batería de spots dedicados a las diferentes provincias en los que de una manera profundamente irrespetuosa impostaba una tonada (¿de dónde?), fue el summum de esta idea. Lo que no se dijo mucho en ese momento, entre todos los chistes, es que en el spot para Buenos Aires Massa no decía "tajaí", sino que hablaba "bien".

Tremendo.

El “océano de un centímetro de profundidad”, como bautizó Anibal a Sergio, se seca rápido y lo que parecía gigante demuestra ser chiquito.
Se nutrió en un principio con esos traidores oportunistas que pululan por el Gran Buenos Aires, a veces en cargos importantes y a veces desde los concejos deliberantes. Los tigresa Acuña, los cacho álvarez, los sandro guzmán, los cariglino, los giustozzi.
Después, obnubilados por el éxito pasajero, se subieron al tren en todas las provincias y distritos dirigentes desplazados o ofendidos del FPV, en general con origen en el viejo PJ, con una cosmovisión de derecha y de la política como aparato, en la que creen que se le puede tomar el pelo a la gente, y estar hoy adentro, mañana afuera, pasado adentro de nuevo, y que no pasa nada.
El Frente Renovador no se sostiene en nada real, no hay una ideología unificadora, no hay un relato fundacional, una gesta, un recuerdo o historia en común. No hay tampoco un liderazgo sólido que se erija en tal por sus propios medios. Sino un relativamente eficiente intendente que fue tomado por cierto establishment económico y periodístico para un momento, para un fin, les fue bastante útil y luego lo desecharon y lo abandonaron a su suerte.
Por todos lados la huida del Frente Renovador es masiva. En el conurbano, en las provincias, el híper frágil esquema de lealtades que se había conformado a las apuradas a partir de la campaña electoral de 2013, se esfuma con la misma velocidad con la que creyeron construirlo.
Obviamente, como no podía ser de otra manera, cuando el agua empezó a hundir el barco, nadie escuchó al pequeño capitán y casi todos se empezaron a agolpar para escapar por los tirantes. Mis respetos a aquellos que acompañen a Massa hasta el final de su caída. Sin dudas serán los menos.
No es el caso del PRO, que acaba de obtener un sólido triunfo electoral en el distrito que lo vio nacer. Leo casi todo el tiempo amigos y compañeros que no comprenden cómo son votados masivamente aquellos que endeudaron a la ciudad en dólares, los que aumentaron más de 500% el ABL, y al mismo tiempo no construyeron más de 500 metros de subte cuando habían prometido 10 kilómetros por año, desinvirtieron sistemáticamente en salud y educación, etc.
Ojo, nos puede llevar a un error tratar de medir con nuestra vara “progresista y bien pensante” los motivos por los que cada persona analiza y decide su voto.
Una cosa es que nos sintamos asqueados por la conducta de los ricos de Recoleta, Puerto Madero, de los clase media alta gorila de Palermo, Nuñez o Belgrano (estos son no casualmente los barrios en donde la performance del FPV fue más baja en toda la capital). En eso estamos todos de acuerdo, sin generalizar digamos que esos son los barrios del poder económico, del cacerolazo, del “voto lo que sea menos peronismo”, y supongo que seguirá siendo así por muchos años.

Ahora, no podemos dejar de ver que en todos los barrios habitados por sectores populares o de clase media baja, también el PRO ganó con claridad. Ante este dato tenemos dos opciones, o nos indignamos por cómo “el macrismo engaña y manipula a los pobres”, o tratamos de entender que la gente tiene evidentemente motivos genuinos, valiosos y respetables para tomar su decisión.
El PRO tiene un creciente despliegue territorial, una gestión que a muchos ojos puede resultar atractiva en ciertos aspectos, y diría yo que en muchos de sus cuadros políticos (sobre todo el que será el próximo Jefe de Gobierno), hay un contenido político. Un tipo formado en la derecha neoliberal, con un discurso de trabajo, de equipos, con una pisca de hacemos política pero no somos políticos, etc.
Creo que el PRO sube porque de algún modo interpela a la población. De una manera que a mi me gustaría que no tenga recepción, pero la tiene y no porque la gente sea idiota sino porque está sostenida en eficiencia y contenido (a su manera).
Nada que ver con Massa, que pudiendo mostrar gestión, conceptos e ideas, decidió conscientemente tratarnos a todos de boludos. Y, claro, le salió mal, porque ya se sabe, la mentira tiene patas cortas.


viernes, 5 de septiembre de 2014

GARANTIZAR EL PARO. La soberbia de la "izquierda".

Garantizar el paro

                En los pocos años que tengo me tocó estar de los dos lados ante una
convocatoria a paro o huelga. Porque, claro, todo paro es político y está bien que así sea. Siempre, y fundamentalmente cuando se trata de paros nacionales o generales, lo que cada uno decida es político y tiene consecuencias políticas.
                Como militante de “izquierda” me tocó ayudar a “garantizar” una huelga en el subte. Lo que hicimos fue entrar a varias estaciones y directamente sabotear de distintas maneras la posibilidad de que el subte funcione. Estábamos convencidos de que había que impedir que las patotas de la burocracia sindical, los carneros, la patronal y demás demonios anti obreros (?) logren su cometido. Supongo que en el medio había laburantes que querían laburar y otros que preferían parar. Como siempre.
                El concepto de que cuando uno decide convocar a un paro, el paro debe ser “garantizado” impidiendo que el que quiera trabajar lo haga, es de una profunda soberbia, muy típica de la “izquierda” que cree representar los intereses de un grupo social al que efectivamente no representa. Creen que si cuando ellos convocan un paro vos querés laburar, o sos un esquirol pago al servicio de la patronal, o sos un atrasado, un ignorante, uno que viene en el pelotón del fondo en la comprensión de lo que sucede. Pero en vez de tratar de convencerte lo que hacen es decidir que lo que más te conviene es adherirte al paro. Ellos lo saben mejor que vos, ellos fueron a la facu, che.
                Paréntesis. De todos modos hay un gris ahí. Porque a veces los carneros existen, y si una huelga  es unánime o casi me parece bien impedir que tipos que no son laburantes vengan a cumplir las tareas del otro.
                Pero… ¿cortar calles y accesos para que nadie pueda trabajar? ¿qué es esto? Nace, creo, de una concepción profundamente soberbia, egocéntrica, que se basa en el desprecio del prójimo, en la tan repetida idea de que hay una vanguardia que la ve clarita y un ejército de atrasados que andan necesitando una linterna.
                Es la misma concepción que subyace atrás de las verdades progresistas como que las prostitutas no están en uso de sus facultades cuando se prostituyen, o que los pibes que roban “no tienen otra opción”, que los que escuchamos cumbia no tenemos gusto, y así hasta el infinito con todo el que no forma parte del nosotros, ilustrado, acotado, consciente de todo y representante del deber ser social.
Así lo que se hace es despojar a vastísimos grupos de toda capacidad de razonar, de elegir, de ser. “Yo, que sé lo que te sirve y lo que no te conviene, que sé que lo que decís querer no es en verdad lo que querés, te voy a obligar a hacer lo que mejor te convenga”.

Yo preferiría que nos dejen pensar, que nos respeten.               

martes, 1 de abril de 2014

Linchamientos. David no era un santo.

Estamos todos horrorizados por el linchamiento del pibe David Moreira en Rosario. Un amigo lo definió como “una mamushka de cosas lamentables”. Ya se dijo mil veces, estas cosas son un síntoma de una descomposición social que asusta. Hoy me preguntaba qué pasaría si alguien (una buena persona, pongamos) que va en auto por el camino de Cintura encuentra un tipo tirado en el asfalto. Posiblemente lo esquive y no se pare a ayudarlo, posiblemente tenga miedo de que sea una trampa. Y, con muchas menos probabilidades de las que la persona con miedo cree, podría ser efectivamente una trampa. Así estamos más o menos como sociedad, sobre todo en las grandes ciudades. Con miedo (otro día discutimos los múltiples factores que generaron eso), y el miedo enceguece.
Volviendo a lo de David. Primero quiero aclarar que puesto que la víctima del robo lo identificó, y las primeras personas que lo interceptaron lo vieron robando, voy a suponer que él cometió el hecho que desencadenó todo. Si mañana se descubre que no fue el, borro todo, pido mil disculpas.
                Lo que me lleva a escribir es haber leído algunas notas y opiniones, desde gente que respeto mucho, que tienden a santificar al pibe. Para eso usan algunos trucos argumentativos que son falacias. Primero, el hecho de que Moreira haya sido víctima de una atrocidad, de ningún modo lo convierte retrospectivamente en inocente, ni en buen pibe. Separemos los tantos. Según coinciden todos los relatos, el pibe iba en una moto con otro, vieron a una chica con un bebé en brazos (¿hay algo más indefenso que una madre con un bebé en brazos?), la señaló, dio la vuelta, bajó de la moto, le robó y escapó.               
                Paréntesis. Otro amigo con el que charlé mucho me convenció de que esa idea tan generalizada de “roba porque no tiene otra opción”, o “se prostituye porque las circunstancias la obligan”, es en el fondo un pensamiento clasista y paternalista. Es quitarle autonomía a las decisiones de las personas. Es un “yo estoy arriba, yo entiendo, vos en cambio sos una marioneta de la sociedad”. Es más o menos la misma matriz del “escuchan cumbia porque no entienden de música”.
                Entonces, estamos de acuerdo que las cartas que tiene en la mano un adolescente que vive en una villa de Rosario son pocas, que la mayoría de sus opciones tienen que ver con la violencia, y por supuesto que si tuviésemos más trabajo, más inclusión, y sobre todo más y mejor distribución de la riqueza y de las decisiones, habría muchos menos pibes en esa situación.
                Ahora, partiendo de ese acuerdo, digo que respetemos a los David Moreira como seres humanos, y concedamos que tomaron la decisión de hacer lo que hacen, que son concientes de que cuando salen a robar arriesgan su libertad, su salud y hasta su vida. Muchos en la jerga llaman “trabajos” a los robos. Lo hacen sabiendo que es un trabajo de riesgo. El que sale de caño (no es el caso), sabe que está doblemente expuesto, y así. Me niego a la mirada progre que sitúa a los pibes en una especie de limbo del desconocimiento, donde son soldaditos de un sistema perverso que caminan con orejeras.
                Ese pensamiento, muy bienintencionado, cuando habla de las soluciones habla de “darles”, de “enseñarles” lo que se debe y lo que no se debe, de “educarlos”. Ese pensamiento, en definitiva, para entenderlos les quita su entidad de ser humano.
                No comparto las argumentaciones a partir de casos puntuales. Pero cuento que el otro día iba en la moto por camino de Cintura y dos pibes en otra moto me apuntaron con un arma a menos de un metro de distancia para robarme. Lo que más sentí es miedo, pero también bronca. No es justo. No era justo que si él o yo hacíamos un mal movimiento capaz me tiraba, capaz me mataba. ¿Por qué? Yo no lo hubiera hecho, pero si alguien pasaba en ese momento y le daba un batazo en la cabeza, no me iba a escandalizar.
                En mi escala moral (¿quién me preguntó?), el primero que paró a David y lo cagó a palos no hizo algo malo. Yo diría que “le cabió”. Porque robarle a una piba con un bebé es ser una rata, un cobarde.
                Ahora, después aparecen en escena unos animales que son cien veces más ratas, más cobardes, y que aparte son asesinos, asesinos cagones porque solos no matan ni una mosca. El video de unos tipos pateándole la cabeza a un pibe tirado en el piso es repulsivo. Por supuesto, esos no tienen perdón. Son asesinos, deben ir presos.
                Pero digo una vez más, eso no exime de culpa a David, no lo hace un santo, no lo hace una buena persona. Sí es una víctima más de una sociedad estructuralmente injusta, pero que nadie me diga que no pudo evitar hacer lo que hizo.

                Y para el final la perlita que me hinchó las pelotas. La familia de David donó sus órganos, y leí que algunos usaron eso para argumentar “a favor” del pibe. Un buen gesto de sus padres transformado en un golpe bajo burdo por los progres de la pluma, que me tienen bastante cansado ya.
             Se puede debatir, los escucho y los leo.

jueves, 8 de agosto de 2013

La inconsistencia de Jorge

La inconsistencia de Jorge



            Esta pequeña anécdota se me apareció en realidad en un sueño que tuve hoy. Resulta que estaba yo en la casa de mi viejo (Jorge, que falleció hace 3 años), hablando con él, haciendo una especie de despedida. Por esas cosas de los sueños, por ahí andaba también Jorge Garramuño, ese hombre bonachón, campechano, cálido, con voz de locutor, con cuya hija compartí salita de 4 y 5 en el jardín Barquito Travieso de Ushuaia.
            Como en los sueños las cosas son locas o exageradas, ahí el candidato me repetía siempre la misma frase, que quería ser senador para “defender los intereses de los fueguinos”, pero si yo le preguntaba sobre posicionamiento internacional, sobre si Venezuela o Estados Unidos, sobre si un Estado fuerte o privatizaciones, sobre si una reforma tributaria para gravar a los poderosos o lo contrario, entonces Jorge me contestaba que eso había que verlo en función de lo que le conviniera a los fueguinos.
            El sueño seguía, pero no viene al caso. Cuando me desperté me puse a desmenuzar un poco esa idea fuerza de la que la mayoría de los candidatos echan mano, y de la que el Mopof hace su ¿única? bandera pública.
            Resulta que existen 257 diputados nacionales, de los cuales 5 representan al pueblo de Tierra del Fuego; y 72 senadores, de los cuales 3 representan a nuestra Provincia. Se hace bastante evidente que la inmensa mayoría de los debates que  atraviesan el Congreso no son sobre Tierra del Fuego. Por otro lado, es impensable que un legislador que nos representa vote en contra de alguno de los temas que nos tocan directamente. Así quedó demostrado con la creación de la UNTDF, con la ley de promoción a la industria fueguina y con el establecimiento de los límites provinciales, por ejemplo. Allí, todos los senadores apoyaron y acompañaron desde su lugar y sus posibilidades.
            Entonces, ¿de qué nos habla Jorge? Será que defender a los fueguinos es votar en contra del voto a los 16 como lo hizo? O a favor del memorándum de entendimiento con Irán, porque se lo pidió la gobernadora, lo cual le costó una denuncia penal por cohecho? Qué hará Jorge si algún día en los próximos seis años se debaten nuevas estatizaciones? Y si cambia el signo del gobierno nacional y se proponen reprivatizaciones? Quién sabe.
            Lo otro que me llamó la atención viendo sus spots de campaña es que trazan un perfil opositor al gobierno nacional, casi como parte de la reivindicación de su localismo a ultranza. Si lo dijera Chispita que se opuso obcecadamente a todas y cada una de las iniciativas del gobierno, me parecería coherente. Pero Jorge, vos fuiste hasta a las reuniones de bloque del Frente Para la Victoria, vos que votaste el Per Saltum y el Presupuesto Nacional, vos que acompañaste el memorándum de entendimiento con Irán, la creación del CEDIN….
Jorge, que de los seis proyectos que constituyen la reforma judicial votó A FAVOR de tres, se ausentó en dos y rechazó sólo uno, nos señala desde su spot que está en contra de la Reforma Judicial. ¿Qué necesidad de que su único pronunciamiento con contenido sea una mentira lisa y llana?
Entonces, me preguntaba, ¿qué es, en concreto, defender a los fueguinos? ¿Es no definirse sobre nada para después poder negociar el voto en cada ocasión? En estos dos años de diputado, ¿qué beneficios reales llevó Garramuño a la Provincia?
Garramuño es inconsistente porque le conviene, nos habla de lo que queremos escuchar y hace lo que le conviene, y seguramente muchísima gente lo acompañe, porque el tipo es campechano y bonachón, porque es fueguino. Porque siente que votarlo nos conviene.
Después, no nos quejemos.

            

viernes, 19 de julio de 2013

Las 15 canciones que conforman la argentinidad


Inspirado en la enorme película uruguaya Hit (Claudia Abend y Adriana Loeff, 1998), que recorre la historia del siglo XX en Uruguay a través de 5 canciones,  se me ocurrió buscar y recordar cuáles son las canciones que atraviesan nuestra identidad, los grandes hits que conocemos todos y que seguimos cantando.
El orden es cronológico, y obviamente a todos le va a parecer que se quedó algo afuera. En todo caso comenten y vemos (¿?)
En cada una puse algún videíto con rarezas o versiones originales a las que no estamos acostumbrados.

1-      Cambalache
Fecha: 1934
Letra y música: Enrique Santos Discépolo.
Primera Versión: Ernesto Famá
Versión célebre: Enrique Santos Discépolo
Otras versiones: Julio Sosa, Tita Merello, Serrat, Caetano Veloso, Hermética, Sumo, León Gieco, Julio Iglesias

 (Por Ernesto Famá, versión original)

La obra se vio afectada por una resolución del Ministerio de Educación en la década infame, en la que se prohibían los voseos y el lunfardo en el tango. Recién años después Perón derogó esa norma después de entrevistarse con Discépolo.

2-      Volver
Fecha: 1935
Letra: Alfredo Lepera
Música: Carlos Gardel
Primera y más célebre versión: Carlos Gardel
Otras Versiones: Libertad Lamarque, Adriana Varela, Troilo-Piazzola, Roberto Carlos, Calamaro, Penélope Cruz.


(Por Libertad Lamarque)

Esta canción fue grabada pocos meses antes del fallecimiento de Gardel, que fue el 24 de junio de 1935. Desde entonces el morocho del abasto cada día canta mejor.

3-      Zamba de mi Esperanza
Fecha: 1964
Letra y música: Luis Profili
Primera Versión: Hermanos Albarracín
Versiones Célebres: Jorge Cafrune, Los Chalchaleros
Otras versiones: Nati Mistral, Andrés Calamaro, Horacio Fontova, La Portuaria, Manolo Juárez


(Cafrune con Rafaella Carrá, que le quiere dar besos por la barba y el gaucho le tira unos tiritos también)

La canción fue difundida inicialmente por Jorge Cafrune, que la popularizó tanto en Argentina como internacionalmente. El tema también es asociado con Los Chalchaleros, quienes lo incorporaron a su repertorio permanente desde 1965. Se trata del tema más popular de la música de raíz folclórica de Argentina y uno de los trece más populares de la música popular de ese país.
La letra de la canción carece de contenido político o social, pero fue prohibida por la dictadura militar instalada en Argentina en 1976. En 1978 Jorge Cafrune la cantó, entre otras canciones igualmente "problemáticas", a pedido del público en el Festival de Cosquín, haciendo caso omiso de la prohibición, luego de decir: «aunque no esté en el repertorio autorizado, si mi pueblo me la pide la voy a cantar». Pocos días después, murió luego de ser atropellado por un rastrojero (camioneta), existiendo serias sospechas de que pudo tratarse de un asesinato ordenado por el régimen militar.

4-     La Felicidad
Fecha: 1967
Letra y música: Ramón “palito” Ortega
Primera y célebre versión: Palito Ortega
Otras versiones: Nadie se animó (¿?)

 (video original)

En 1967 estaba en auge la dictadura comandada por Juan Carlos Onganía, se perseguía a artistas y estudiantes, y aunque esta represión no fue ni por asomo lo salvaje de la dictadura de 1976, en otras expresiones artísticas ya se percibía la censura. Al mismo tiempo, había una clase media bastante pujante, y en medio de todo eso El Club del Clán fue un éxito inédito, adaptando la cultura juvenil norteamericana a nuestro mercado. De toda esa ola destacamos al que más celebridad alcanzó, Palito Ortega, que cantándole a la alegría se llenó de oro.

5-      La Balsa
Fecha: 1967
Letra y música: José Iglesias (Tanguito) y Lito Nebbia.
Primera y célebre versión: Los Gatos
Otras versiones: Tanguito, Miguel Abuelo

(versión por Tanguito, agitándola un poco)


Fue compuesta en la madrugada del 2 de mayo de 1967 por Tanguito y Litto Nebbia en el baño de caballeros de la pizzería La Perla del Once, ubicada en la esquina de las avenidas Rivadavia y Jujuy, en la ciudad de Buenos Aires.
Los Gatos la grabaron el 19 de junio y fue lanzada el 3 de julio de 1967, superando los 250.000 discos vendidos y desatando en Argentina el furor juvenil por el rock en español. Ha sido considerada por la Revista Rolling Stone y la cadena MTV como la mejor canción del rock argentino de todos los tiempos.

6-     Rosa, Rosa
Fecha: 1969
Letra: Oscar Anderle
Música: Roberto Sánchez “Sandro”
Primera y célebre versión: Sandro
Otras versiones: Caballeros de la Quema, Ricardo Fort (¿?)

 (video original)

Sandro fue uno de los fundadores del rock en castellano en América Latina. Publicó 52 álbumes originales y vendió 8 millones de copias, aunque hay fuentes que las elevan hasta 22 millones.3 Algunos de sus éxitos son "Dame fuego", "Rosa, Rosa", "Quiero llenarme de ti", "Penumbras", "Porque yo te amo", "Así", "Mi amigo el Puma", "Tengo", "Trigal", "Una muchacha y una guitarra". Su tema "Rosa, Rosa" vendió 2 millones de discos, siendo su obra más famosa.

Oscar Anderle, el letrista, fue autor de la mayoría de los éxitos del gitano, y amigo íntimo de éste hasta su muerte en 1988.

7-     Sólo le pido a Dios
Fecha: 1978
Letra y música: León Gieco
Versiones célebres: León Gieco, Mercedes Sosa
Otras versiones: Luciano Pereyra, Pibes Chorros

 (Pibes Chorros)

León Gieco la compuso en 1978, en el pueblo de su infancia, Cañada Rosquín, una pequeña ciudad al norte de la Provincia de Santa Fe, en la casa de sus padres. Lo hizo precisamente junto a su padre, quien le dijo que sería una canción "mundialmente reconocida", algo que realmente ocurrió. Según las declaraciones del músico, compuso esta canción primero probando melodías con su armónica y su guitarra. Luego empezó a escribir sentimientos personales, que poco a poco se convertieron en frases inspiradas en duros acontecimientos sociales de la época como la dictadura militar de su país, el exilio de Mercedes Sosa y el probable conflicto bélico entre Chile y Argentina que rondaba por aquel entonces.

Gieco no estaba muy convencido de incluir este tema en el disco IV LP, puesto que lo encontraba "aburrido y monótono",3 pero al fin siguió el consejo de Charly García y, a partir de entonces, León lo canta para cerrar sus shows y lo ha interpretado en todas sus giras nacionales e internacionales.

8-     Atrévete a Mirarme de Frente
Fecha: 1979
Letra y música: Mario Castellón – Miguel Loubet
Primera y célebre versión: Los Wawancó
Otras versiones: Mariana Seoane, Alma Bella, Los siete Latinos, Trulalá, Daniel Agostini

 (versión en Cumbia Mexicana, por Mariana Seoane)

Los Wawancó es una agrupación de música tropical formada en la Argentina con músicos de diversas nacionalidades como Costa Rica, Perú, Chile y Colombia, siendo la primera agrupación en su género en tener tan diversas nacionalidades e influencias musicales. Más adelante se le uniría uno de nacionalidad argentina. Se considera un exponente importante de la cumbia en América debido a que muchos temas compuestos por sus miembros han sido regrabados en Perú, Argentina, Colombia, México. Fueron muy influyentes en la Cumbia argentina.

9-     Quién se Tomó todo el Vino
Fecha: 1980 (la versión de la Mona es de 1986)
Letra y música: Jorge Cueto – Mario Altamirano
Primera versión: Año Luz
Versión célebre: La Mona Jiménez
Otras versiones: Rodrigo, Divididos, Asspera, Luz Eterna


 (versión en Heavy Metal, por el grupo Asspera, que la rompe)

Este himno cuartetero fue el que lanzó a una fama inédita a Carlos “Mona” Jimenez. Sin embargo, nació como un blues y fue compuesto por dos rockeros cordobeses, integrantes de la banda Año Luz: Jorge Cueto y Mario Altamirano. Y está basada en hechos reales. Corría el año 1980, y el “Gordo” Cueto y “Loby” Altamirano (que luego sería rebautizado como “Tribilín”) tenían la costumbre de juntarse a componer los sábados, en la sala de ensayo del primero, que era bajista y cantante.

Altamirano se fue a tocar en la orquesta de La Mona en 1985 y le mostró la canción al cuartetero, quien fue el único que mostró interés. Sin embargo, hasta el momento el tema no tenía dueño, legalmente hablando, ya que no estaba registrado. “A los rockeros en los ‘80 no nos interesaba Sadaic ni registrar temas, queríamos tocar”, se excusa Cueto. Claro, Sadaic estaba “reservado” para los cuarteteros, que ya hablaban en otras cifras. “Cuando me entero que la Mona estaba trabajando en el tema, me acerqué a Sadaic y él ya había reservado el título y tenía todos los trámites hechos. Si yo no firmaba, quedaba afuera. Entonces firmé como coautor, junto a Mario Altamirano y Carlos Jiménez”.

Según Cueto, el registro debió haber sido con letra de su autoría y la música sí a nombre de los tres. “La Mona me dijo que íbamos a cobrar todos igual, pero después de 10 años me entero que él se llevaba el 50 por ciento de los derechos de autor, porque hizo un acuerdo con la editorial que se lleva el 25 por ciento de lo generado, más el 25 de él. El 50 % restante, sí va para Altamirano y yo. Pero los negocios con la Mona son así”.

10-  Todavía Cantamos
Fecha; 1983
Letra y música: Víctor Heredia
Versión célebre: Victor Heredia – Mercedes Sosa
Otras versiones: Mercedes Sosa, Pablo Milanes, Rita Connoly

 (versión por Silvio Rodriguez y Pablo Milanés en Argentina, con Victor Heredia)

La historia de la canción está construida con una mezcla de dolor, esperanza y casualidad. "La compuse en 1982. Mi hermana Cristina y mi cuñado fueron dos de los primeros desaparecidos: se los llevaron en junio de 1976. Para 1982, que se vislumbra una lucecita, cierto comienzo de apertura democráctica, mi vieja pensó que podían llegar noticias de los paraderos de los desaparecidos. Incluso tenía la ilusión de que con la democracia mi hermana podía llegar a aparecer. Un día viene desde Paso del Rey a mi casa, a tomar mate, con un paquetito de facturas. Le pregunté cómo andaba. Y me respondió: Y, acá estoy... esperando. Se me fijó esa frase, esa actitud. Y me salió eso de todavía cantamos, todavía esperamos".

La canción fue censurada: recién salió editada en 1984. "Igual dudé mucho en grabarla. No sé, no me gustaba, me parecía muy repetitivo el estribillo. Ahora que el tiempo pasó, me provoca mucha emoción cantarla. No sé, esa combinación de esperanza y dolor. Pienso en mi madre. Es un lugar común, pero siento que no me pertenece más. La empecé a cantar en La Trastienda de Palermo Viejo, para veinte personas. Estábamos todos llenos de miedo."

Todas las hinchadas, y también las organizaciones políticas le encontraron una letra para adaptarla, desde el peronismo hasta patria libre (cuando era de izquierda), e incluso los troskis. Es la canción política más adaptada de la historia, creo yo.

11-  Jijijí
Fecha: 1986
Letra: Indio Solari
Música: Skay Bellinson
Primera y célebre versión: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Otras versiones: Árbol, Los Calzones Rotos

 (la versión “a mil cámaras” en Tandil)

El tema que inspira el pogo más grande del mundo, qué mas?

El tema surgió en una ocasión cuando Skay Beilinson, guitarrista de la banda, estaba jugando con su instrumento en un balcón, recordando melodías clásicas de Jimi Hendrix acompañado de Carmen "Poly" Castro, su esposa y manager de la banda y por elIndio Solari su compañero compositivo del grupo. Tras escuchar la introducción del tema, Solari agregó inmediatamente el estribillo (No lo soñé), sin saber que se transformaría en uno de los mayores clásico del rock argentino.

12-  De Música Ligera
Fecha: 1990
Letra y música: Gustavo Cerati
Primera y célebre versión: Soda Stereo
Otras versiones: Los Palmeras, Tercer Tiempo, Cumbia Cool

 (la versión original, del álbum Canción Animal)

Hasta el día de hoy representa uno de los temas más conocidos, populares y emblemáticos del grupo, siendo asimismo una de las interpretaciones más reconocidas del rock argentino y latinoamericano, cuya influencia musical ha sido notable en la historia de éste desde hace más de dos décadas ya que es considerada un himno del rock en español.2

Fue con esta canción con la que Soda Stereo culminó el legendario último concierto de la banda (El Último Concierto), tras el cuál la banda se separó luego de 15 años juntos. Al finalizar el tema, Cerati, evidentemente emocionado, dio un agradecimiento a todos los fanáticos y colaboradores que, de una u otra forma, hicieron posible su éxito y al finalizar pronunció la emblemática y - y a partir de ese momento - famosa frase, "gracias... totales". Este momento es recordado como uno de los más emocionantes de la historia de el rock latino y la música latina en general de todos los tiempos.


13-  A Don Ata
Fecha: 1994
Letra: Miguel Ángel Morelli
Música: Mario Álvarez Quiroga
Primer Versión: Los Nocheros
Versión Célebre: Soledad
Otras versiones: Mario Álvarez Quiroga, Cacho Tirao, Chaqueño Palavecino, Horacio Guarany

 (por su compositor)

Hermosa chacarera, compuesta por el santiagueño aquerenciado en el norte cordobés, Mario Álvarez Quiroga. Este año tuve la oportunidad de verlo en vivo, en un pequeño homenaje que se le hizo a Atahualpa Yupanqui en su pueblo de Cerro Colorado. Álvarez Quiroga me pareció un hombre sencillo, humilde, agradecido. Un compositor de muchos éxitos, que sigue siendo un tipo de su zona, amigo de todo el mundo. De esos que se van a extrañar cuando se vayan.
Este tema lo habían grabado Los Nocheros en su primer disco “Con el Alma”, que alcanzó muchísimo éxito en la zona del NOA pero que no trascendió fronteras. En el verano de 1996 lo grabó Soledad y explotó todo, convirtiéndolo en uno de los temas más famosos de la historia del folclore argentino.
La canción es hermosa, y nos habla del gran Atahualpa con enorme sensibilidad.

14-  No me arrepiento de este amor
Fecha: 1994
Letra y música: Miriam Bianchi “Gilda” y “toti” Gimenez
Primer y célebre versión: Gilda
Otras versiones: Ataque 77, Hinchada de Tigre (¿?)

 (video editado post mortem con imágenes de Gilda)

Qué puedo decir de Gilda? En viva su popularidad estaba circunscripta al ambiente de la cumbia, en la que era conocida pero no demasiado famosa. Caminaba los bailes del país como tantos otros, y en uno de esos viajes la encontró la muerte, el 7 de septiembre de 1996, en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12 (Argentina), en camino a Chajarí, cuando un camión embistió al colectivo donde viajaba. Fallecieron también su madre, su hija mayor, tres de sus músicos y el chófer del ómnibus.

Gilda era maestra jardinera, tenía 34 años, y su mayor éxito en vida había sido “Fuiste”. Sin embargo por esas cosas de la vida, la fama le llegó post mortem, y su tema No me Arrepiento de este Amor se convirtió en símbolo de nuestra música tropical, pasando incluso al rock con la versión de Attaque 77.
Gilda es una de las personas más queridas y respetadas en el ambiente de la música, desde siempre.


15-  La Mano de Dios
Fecha: 1999
Letra y música: Rodrigo Bueno
Primer y célebre versión: Rodrigo
Otras versiones: Jon Carlo (¿?)

 (Rodrigo con el Diego en Cuba, acústico)

Difícil elegir un tema de Rodrigo como el más exitoso de su carrera. Seguramente “Lo Mejor del Amor” y “Como le digo a mi mujer” están a la altura de este o más arriba. Pero como dijo el propio Diego, de todas las canciones que le dedicaron esta es la más linda, y sin dudas la más reconocida por el pública. A Rodrigo también lo encontró la muerte temprano, el 24 de junio de 2000, con apenas 27 años. Aunque en su caso ya había alcanzado mucha popularidad, la fama y la leyenda siguieron creciendo después de muerto.

Creo que este tema ya quedó en la historia de nuestra música, porque emparenta al máximo ídolo deportivo con uno de los máximos ídolos musicales.