viernes, 27 de agosto de 2010

Ser árbitro

Si, ya se que es un tema raro pero nunca leo nada al respecto y, siendo un empedernido jugador amateur de fútbol, convivo casi a diario con árbitros de distintos niveles y diferentes remuneraciones. Sumemos también que en la cancha y por la tele todos podemos ver a los árbitros de elite, donde observamos que la matriz de comportamiento es la misma.
No se me ocurre qué es lo que lleva a una persona a ser árbitro. Aclaremos que no hay árbitros “amateurs” en el sentido de no cobrar por trabajar. Los pagos recibidos van desde 100 pesos por partido. Ser árbitro y dirigir a jugadores como nosotros significa levantarse los sábados temprano, armar el bolso con esas remeras amarillas o fucsias, los botines (?), el short, subirse al auto (o tomarse un Bondi) e ir a laburar en torneos amateurs en los que los hombres de toda laya nos desahogamos de la semana, nos divertimos y nos peleamos, entre nosotros y con ellos. ¿Algún lector es árbitro o amigo de uno? Me interesa mucho tratar de entenderlos: ex jugadores frustrados? Laburantes doble turno? Policías de franco?

Igual el tema no era este, sino la concepción de justicia, lo que significa para un árbitro (cualquiera) hacer bien su trabajo. Yo ya venía masticando esta idea, pero un comentario del otro día del inefable Mariano Closs (que si de algo sabe es de referato), me hizo pensar, dijo algo así como: “el arbitraje debería ser una pasión, ¿no les da vergüenza haberse convertido en sacapartidos?”.
Esa expresión es la clave. Para un juez de futbol dirigir bien es “no tener problemas”, “que no se pudra”, “pasarla sin sobresaltos”, etc. Si para que eso suceda es necesario sacrificar la justicia, no hay problema. El razonamiento que explica ese comportamiento es que el árbitro tiene terror de que un hipotético error suyo termine en gol y pueda generarle “problemas”. -
Por eso los árbitros siempre (salvo MUY aisladas excepciones) optan por no comprometerse. Entonces, eligen cobrar foul en ataque ante cualquier roce cerca del
Área (o adentro), son fanáticos de sancionar offside cuando el defensor que sale (y casi siempre quedó enganchado) levanta la mano, no sacan amarillas ni rojas en los primeros quince minutos, amonestan al arquero por demorar como castigo y no como advertencia (es decir, podés hacer tiempo todo el partido, te llevás una amarilla a los 44 del segundo tiempo). También hay detalles como no terminar un partido cuando la pelota está cerca de las áreas… y la lista es larga.
Esa matriz de funcionamiento se altera un poquito en los partidos con hinchada, en los que el esquema se corre hacia el que haga las veces de local, pero el criterio es el mismo.
Varsky, sin dudas el periodista deportivo que más entiende el juego (al márgen de que su relación con el establishment me de nauseas), siempre dice que no cobrar lo que sucedió es un error comprensible, pero cobrar lo que nunca existió es una falla grosera. Los árbitros sacrifican la justicia en nombre de la tranquilidad, y por eso, precisamente porque no hacen lo que deberían hacer, lo hacen mal.

hace un año escribía....

viendo la situación política actual en TDF y a nivel nacional, recordaba unas reflexiones que escribí el año pasado. Me puse a revisar y resultó que justo son de hace un año (y unos días).
Modestia aparte, creo que lo escrito tiene bastante actualidad, no?
Va el texto original:

Encrucijadas


Una vez que un gobierno se gana enemigos poderosos, desandar ese camino se torna sumamente trabajoso. En general, y a lo largo de la historia, se advierte que cuando ciertos sectores acostumbrados a ser beneficiados por políticas que ya parecían naturalizadas, o incluso cuando dirigentes corporativos o sindicales dejan de recibir favores o dádivas directas, comienzan a ejecutarse complejas operaciones (en las cuales los medios de comunicación suelen ser un actor principal)

Cuando se llega a este punto, la firmeza es vista como soberbia y la apertura o el dialoguismo se juzgan como muestras de debilidad. Lo interesante de estos casos, que se han repetido a lo largo de la historia y en las más diversas latitudes, es observar a los actores en retrospectiva, analizar dónde se pararon antes los que ahora alzan sus voces, a quién defiende cada uno, por qué se la jugaron.

A los gobiernos que se ven llevados a esta situación, cuyas causas obviamente son complejas y tienen que ver no solamente con haber tocado intereses poderosos sino con errores políticos, de construcción, de prensa, etc., en general se los intenta ubicar en un callejón “sin salida”, en el que todo lo que se haga está mal.

Estoy convencido, en cambio, de que la forma de recuperar la credibilidad es tomando la ofensiva en todos los campos, no tratando de conformar a los disconformes (ya nada los conformará), sino recurriendo a las bases, tratando de ampliarlas, sosteniéndose en medidas progresistas e inclusivas, y muy especialmente no corriendo atrás de la agenda instalada desde unos medios que no dejan de ser empresas, cuyo objetivo primordial es ganar dinero, y que jamás morderán la mano de aquellos que durante años los alimentaron.

Cualquier semejanza con las realidades provincial y nacional, no es pura coincidencia.

viernes, 25 de junio de 2010

¿Por qué quiero que Chile gane el mundial?

En primer lugar, tengo el convencimiento de que el Mundial de fútbol es lo que es, ni más ni menos que un campeonato de fútbol, con algunas particularidades que lo diferencian de los otros, pero que no le quitan la esencia. En el mundial se presentan 32 equipos de fútbol, que representan a las federaciones de fútbol de cada país.
Mi opinión es que esos seleccionados representan, en el mejor de los casos, al fútbol de un país, de un territorio. A veces las selecciones tienen mayor grado de representatividad entre los pueblos, a veces menos. El éxito o el fracaso en los resultados, la forma de ser y trabajar de los conductores, la posición de los periodistas hegemónicos y, por supuesto, el futbol que ese equipo despliega, son factores que van construyendo esa alta o baja “popularidad” de una selección. Por ejemplo, desde que yo tengo memoria creo que la selección más querida previo a un mundial fue la de 1994. Esta selección argentina, con extraordinarios jugadores y con el ídolo máximo de Argentina al frente, es especial. Maradona representa, para mi, la argentinidad. Diego es el gen argentino, con sus contradicciones, su nobleza, su picardía, su talento, lo bueno y lo malo. Menemista en los 90, progresista en los tardíos 2000, con un tatuaje del Che, su vida es moldeada (y moldea) eso tan complejo que es la argentinidad. Bueno, no nos vayamos, esto lo discutimos otro día. “Si yo fuera Maradona, viviría como el”, sin dudas.
Pero, ¿qué es Argentina? ¿qué es Chile? En política, ¿Argentina es Videla, es Menem, es Jauretche, Yrigoyen, es Cristina? ¿Argentina es Macri, Agustín Tosco, Evita, Martinez de Hoz? ¿Argentina es los empresarios y los laburantes? ¿los garcas y los decentes? No me quiero meter mucho en teoría política porque no tengo ningún libro a mano, pero la constitución de un Estado nación es ante todo un movimiento homogeneizante, en el que se esconden debajo de la alfombra las diferencias importantes para unificar a los dominados y a los dominantes atrás de un concepto, de una bandera.
Digo, entonces, el nacionalismo a secas, ese que reivindica la argentinidad (o cualquier “idad”), más allá de las identidades originarias, de los pueblos, de las cercanías... Ese nacionalismo me parece equivocado. Opto por sentirme cercano, hermano de todos los latinoamericanos laburantes y dignos, porque con ellos comparto una historia milenaria, de resistencia, de sufrimiento. Me siento más compatriota de un laburante chileno o peruano que de un empresario argentino, si.
Pero volvamos al mundial. ¿Qué tiene de antinacional hinchar por otro equipo? Digo, me cae mucho mejor el equipo de Maradona que el de Pekerman (el peor técnico que recuerde al frente de una selección argentina), y quiero que le vaya bien, muy bien, por lo que es más que por lo que representa.
Pero lo mismo me pasa con Bielsa, con su historia y sus ideas. Marcelo es, al decir de todos los que lo conocen, la mejor persona en el ambiente del fútbol, un tipo intachable, honesto y justo al extremo de fastidiar a todos (recordemos los miles de kilombos que le trajo su decisión de dar sólo conferencias de prensa para no discriminar a ningún medio, más allá de su relevancia o su poder de lobby). Es Bielsa un total revolucionario del fútbol, un tipo que confía en un sistema, que está convencido de que las herramientas para ganar un partido son el ataque constante, la verticalidad y en definitiva, el trabajo, la seriedad y la responsabilidad. Ojo, yo no me enamoro del esquema de Bielsa, a veces desde mi devoción me permito criticarlo, creo que muchas veces se equivocó por obstinado pero… vamos, ¿quién no se equivocó muchas veces por terco? ¿qué técnico? ¿quién de nosotros? A mi me gusta Mourinho, me gusta también Guardiola, Pellegrini, Van Gaal… ¿se entiende? No es un esquema lo que enamora, sino una forma de afrontar el futbol, el trabajo, la vida.
Creo que nadie puede discutir que Bielsa es honesto, trabajador y muy capaz, que entiende de fútbol, etc. Te puede gustar o no como juegan sus equipos, eso es respetable. Mi amigo el chileno me dice que no lo quiere a Bielsa porque hace que los extremos trabajen con los laterales rivales en ataque y en defensa, (eso que el llama “duelo individual”, y por lo que invita a sus delanteros a exigir al lateral de manera de que aquel no quiera pasar, pero si el otro pasa… hay que seguirlo!). Esa es una discusión futbolera, la respeto.
Para mi este mundial representa poner a prueba, una vez más y después del fracaso estrepitoso de hace 8 años, una idea, un concepto, una forma de ver el trabajo y la vida. Para mí es más que una nacionalidad (ojo, si Bielsa dirigiera Estados Unidos creo que no podría hinchar por ellos), es más que el cariño que le tengo a Maradona y a sus locuras. Bielsa convence al jugador, a mi me convence y me encandila que logre eso.
Hincho por Chile y por Bielsa, al ir siguiéndolo en las eliminatorias me encariñé con sus jugadores. Gary Medel me parece un CRAK (con mayúsculas), de quien el loco dijo “siente pasión por recuperar la pelota, como nadie”. El chupete Suazo, el capitán Bravo (extraordinario arquero, tengo un presentimiento con el para esta tarde), el ordenadísimo Carmona, el loquillo Vidal, Waldo Ponce, el limitado pero cumplidor Beauseajour, el crack Alexis, etc.
Por ellos, que se convencieron de que se puede atacar a cualquiera, por Bielsa que rompió con el molde de un siglo de ese futbol timorato y perdedor que fue siempre el chileno, por un proyecto, por una forma de vivir, de sentir el deporte y de trabajar… VAMOS CHILE!!!

miércoles, 9 de junio de 2010

Martín Morel

Me enteré hoy que Martín Morel se fue de Tigre, a préstamo al Deportivo Cali de Colombia. Sin dudas un jugador especial, que tuvo un campeonato bárbaro en el Apertura 2008, metiendo 13 goles y conduciendo al Tigre que jugó el triangular final con Boca y San Lorenzo. Martín había hecho las inferiores en Newells, donde quedó libre y empezó a deambular por equipos semi amateurs, desde donde llegó a Sp. Las Parejas de Santa Fé, equipo que militaba en el Argentino B y la verdad no tengo datos de esa época. Caruso lo vio en alguna de esas pruebas locas que hacía (creanme amigos, si ahora prueba jugadores desconocidos imagínenese con Tigre en la B metropolitana). Vino a Tigre y debutó el 1 de agosto de 2006, a punto de cumplir 26 años (edad a la que ya es muy dificil dar el salto). Tigre militaba en la B nacional, y en esa segunda fecha contra la CAI formó con:
Abraham; Krikorián, Ferrero, Blengio; Galmarini, Castaño, Torres, Gimenez; Morel (Morero), Salmerón (Visconti), Mazzoni (Allende). El resultado fue 3 a 0 y los goles fueron de Nico Torres y de Visconti en 2 ocasiones.

Morel jugó en Tigre 94 partidos entre agosto de 2006 y abril de 2010. Hizo 27 goles en total (entre ellos varios que quedan en nuestra historia), pero nunca se pudo transformar en idolo tigrense. Hay gente que lo puteó hasta su último partido, es de esos jugadores finos, laguneros, que se convierten en blanco preferido de los puteadores. Me enorgullezco de no haberlo puteado nunca, aunque reconozco que me hizo renegar en más de una ocasión.
Yo, humildemente, le rindo mi pequeño homenaje a un enganche aceptable, un buen pateador de tiros libres y un extraordinario ejecutante con pelota en movimiento. Con casi 30 años, me hubiera gustado que Martín vaya a un lugar donde pueda hacer una diferencia económica, pero le deseo lo mejor en Colombia, y desde acá lo seguiremos.
Por los goles a Boca, por el tiro libre en el reducido contra Chaca... este hincha de Tigre saluda a Morel!

miércoles, 26 de mayo de 2010

El tropi y otros bailes

muchas gracias a Fabián de www.conurbanos.blogspot.com por publicarme esto...


En general, cuando en alguna reunión sale el tema de los bailes o “bailantas” (término instalado en el ámbito comercial – periódistico – académico, que poco se usa entre los propios concurrentes), se escuchan frases clásicas como “ahí entrás si querés y salís si podés”, o “te dan una puñalada de ventaja”, e incluso “ni de casualidad encontrás una mina con todos los dientes”, “las pibas son todas putas”, etc.
Se trata, a no dudarlo, de uno de los ámbitos más estigmatizados socialmente, y esa estigmatización es, como todas, injusta y sobre todo endeble. Tan es así que cuando a los sordos repetidores de frases de mierda les preguntás si conocen el lugar en cuestión la respuesta es invariablemente negativa. A todos nos contaron de una riña grosa, de un choreo, de una patoteada, o vimos en la tele un muerto a la salida de tal baile en algún lugar alejado o desconocido (y temido), del conurbano.
Yo tengo ya 28 y vivo en Once. Vine hace 10 de Tierra del Fuego, soy de clase media, fui a la facultad, me estoy recibiendo, trabajo, me gusta el futbol. Soy, como verán, un pibe común.

Desde chico me atrajo lo “popular”, los usos y costumbres de los marginados, de los más. En eso andaba cuando a los 13 o 14 años empecé a esuchar cumbia, por la radio y por la tele. Sonaban los hits previos a la explosión de La Ventanita, Esa Malvada y Tonta. Siempre escuché otra música también, desde Almafuerte a Chico Buarque, no importa.

Tardé 3 meses desde que llegué a Buenos Aires hasta animarme a meterme en un baile. Fue Metrópolis (la bailanta “cheta”), después Fantástico, después el Reventón, Radio Studio, etc. Me acuerdo del momento de entrar por primera vez, aterrorizado por todo lo que había escuchado. Tenía un colgante de Tigre y había unos pibes de Chicago que me pegaron una apurada interesante, me comí los mocos, no pasó a mayores, la pasé bárbaro.

Los bailes del conurbano son diferentes a los de Capital (ya lo decía la canción de Meta Guacha “Alma Blanca”, reforzando las estigmatizaciones). Hasta que medio me retiré de las giras, llegué a conocer Rimbo, Scombro, Tornado, Zépelin (Escobar), Jesse James (¿es un baile?), Lamónica El Talar, uno en Berisso que no me acuerdo el nombre, Terremoto (La Plata), más todos los de capital. Y, por supuesto, Tropitango, 'el Tropi'. Puedo asegurar que jamás me peleé, nunca pegué ni me pegaron en un baile.

'El Tropi' es un lugar hermoso, donde pasan las mejores y peores cosas, donde florece lo popular en todas sus expresiones. Suena cumbia colombiana, circula un star system propio en el que Simba, Los Ángeles de Charly o Los Marqués son bandas recontra conocidas que generan cuadras de cola. Eso si, en El Tropi casi no vas a escuchar a El Polaco;Néstor en Bloque o Los Chicos de la Vía; El Empuje, y demás bandas creadas para el mercado masivo en las oficinas de Leader o Magenta.

El escenario del Tropi se llama Koly Arce, en un homenaje a un santiagueño morocho y gordito que creó El Quinteto Imperial. Ahí, mientras no tocan bandas, la gente puede (podía) subir y bailar “el pasito del tropi”, que no he visto en ningún otro lado, y que confieso que nunca pude sacar.

Se baila cumbia, un poco de cuarteto, otro poquito ahora de reggaeton. A los temas no les híper aumentan los bajos para hacerlos “bailables” como hacen en los boliches comunes (que ridiculez!). Los patóvicas son unos ortibas, le pegan a los pibes, y a veces se arman unas podridas entre los barrios que son de película. Adentro duran poco porque los sacan al toque, pero afuera los pibes se dan hasta que la policía (que anda transando y coimeando en la puerta y alrededores), “interviene”. Si te encarás una piba cuyo acompañante se siente ofendido, tenés que tener muñeca para evitar un incidente. No podés ir con otra camiseta de fútbol argentino que no sea la de Tigre, salvo que tengas pensado perderla. Pero salvo eso, podés ir vestido como quieras. Desde zapatos y camisa, hasta llantas y bermuda con gorrita. No pasa nada con eso. Hay una ley no escrita que dice que si no estás afeitado a cero te salta la ficha que sos visitante, no me pregunten por qué pero es así. Una mala es que existe un cierto prejuicio racial, me ha pasado de ir con un amigo muy rubio (que además complementaba con barbita y hábitos nada cumbieros), y de verdad que lo miraron feo y lo apuraron un par de veces. No justifico estas cosas pero… ¡un lugar en donde los morochos mandamos!

Si te gusta bailar, querés ver alguna banda en vivo o querés tener una experiencia antropológica y ver como se divierten esos “otros” a los que tanto miedo nos enseñaron a tenerles, acercate al baile de tu barrio.
Afeitate, no busques quilombo, tomate un vino con pomelo (afuera, porque adentro del tropi no se vende vino), y seguro, pero seguro, que la vas a pasar bien.

lunes, 5 de abril de 2010

Rodolfo Martín Arruabarrena

Si alguien conoce una historia similar a la que voy a contar, que me avise. Después del partido con Lanús del campeonato pasado, que perdimos 4 a 0 y en el que "el vasco" tuvo una tarde catastrófica como la mayoría de sus compañeros, en el primer entrenamiento de la semana siguiente el mediático lateral izquierdo declaró algo asi como: "el sábado sentí que no tenía ganas de jugar" y acto seguido anunció que como no podía seguir jugando profesionalmente sin sentir esas ganas... IBA A JUGAR UN CAMPEONATO Y MEDIO MÁS Y SE IBA A RETIRAR (??). O sea... ¿un campeonato y medio sin ganas? ¿habrá recuperado las ganas?
Sus rendimientos son oscilantes y engañosos, porque lo que la mayoría de la gente que mira futbol observa es lo que hacen los jugadores cuando tienen la pelota en los pies. En este sentido Arruabarrena es un lateral prolijo, de proyecciones criteriosas y aunque jamás desborda es preciso a la hora de jugar la pelota y a veces hasta incisivo para tirar algún centro. Y gracias a eso tenemos que asistir impávidos a que mucha gente lo aplaude....
Ahora, sin la pelota para mi es, por lejos, el peor defensor del futbol argentino. Un 3 al que de cada 20 veces que lo encaran con pelota dominada lo dejan parado en 19. Muy desordenado tácticamente para tomar marcas, un tipo que pierde la espalda permanentemente, y que genera mucho peligro en el área cuando, conciente de sus limitaciones, recibe al delantero visitante retrocediendo de a pasitos, sin salirle porque cuando le sale... pierde SIEMPRE.
Yo no tengo la estadística, pero haciendo memoria empiezo a ver cuántos goles nos hicieron por desbordes por su lado, cuántos puntos perdimos por su culpa? habría que verlo, pero sepan que muchos.
Solamente pensar que es uno de los jugadores mejores pagos del plantel me da bronca. Pienso además que debe de ser importante a nivel grupal y eso lo valoro, pero me pregunto... ¿el 3 de la quinta, sea quien sea, jugará mucho peor? capaz al menos tiene ganas.

Yo lo resisto, es uno de los poquísimos jugadores de los últimos años que me doy el lujo de putear (ereros, suárez... creo que ninguno más). Tenemos buenos y malos jugadores, algunos más limitados (Leyes) otros más talentosos, algunos sacrificados, otros un poco más apáticos (Blanco), pero auténticos caraduras, solamente el vasco. Pero asisto incrédulo a que mucha gente lo aplaude (seguramente lo aplauden por su trayectoria anterior, indiscutible por cierto), y que los medios le ponen siempre 6 (seguramente por el mismo motivo).
Los hinchas de Tigre somos raros, coreamos el nombre de Mazzoni cuando tenía un partido jugado en Tigre, lo mismo con este muchacho, con Luis Islas y muchos otros que venían "con cartel". Pero a Castaño, por ejemplo ¿cuando lo vamos a ovacionar todos juntos?
seamos buenos... a veces somos muy injustos.

Arruabarrena, Rodolfo.
34 años.
debutó en TIGRE el 16/8/2008 contra Arsenal, ganando TIGRE 2 a 1.
lleva 64 partidos con nuestra camiseta, 2 goles, y la amenaza permanente de causarme algún problema de salud.


gracias si alguien leyó hasta acá y me ayuda a hacer catarsis.

jueves, 23 de julio de 2009

¿adonde se van?

Se viene una nueva temporada, histórica. Varios jugadores se fueron: Fontanello (Parma... ¿?), Chimi Blengio a Grecia (ya es ídolo, obvio, y sino miren el recibimiento que le dieron).

Otros desembarcan en clubes más cercanos, como Pablo Jerez y el uruguayo Rosano. El primero vuelve a Colón y el segundo va a Racing, en donde seguramente agarrará un billetín más (no se compara con el Cagliari, ¿no?). En lo personal, quedo conforme con el paso de ambos por Tigre, y los recordaré como buenos jugadores, comprometidos y sacrificados. Y como los mejores sacadores de laterales que vi desde que voy a la cancha.


Párrafo aparte para el otrora ¿valuarte?, del ataque de Tigre, Lucas Pratto. Si bien recién tiene 21 años, su carrera ya cosecha exitosos pasos por Cambaceres (no hay datos de su trayectoria ahí), Boca (no debutó en primera, pero a nosotros nos los mandaron como "pichón de palermo"), y en TIGRE, convirtiendo un gol en 13 partidos. Luego probó suerte (siempre a préstamo), en el LYN OSLO de Noruega. Ahí pudo cosechar 7 goles en 25 partidos, aunque dejó el club en la última posición de la poderosa liga Noruega.
Esta semana se presentó en Boca, y gracias a sus rutilantes actuaciones en las prácticas, ya se sabe que no será tenido en cuenta. Sin embargo, su extraordinaria carrera hizo que el competitivo Sportivo Italiano haya puesto sus miras en Lucas, siendo pedido por "Cachín" Blanco para afrontar la próxima temporada.
Suerte al bombardero de La Plata!